Los verdaderos antisistema han tomado las cortes,los ayuntamientos, las diputaciones,las televisiones... .

martes, 6 de octubre de 2009

Carta abierta al Gobierno de científicos españoles


Carta publicada en El País, de científicos españoles denunciando la reducción del presupuesto en I+D del Gobierno español: "Si queremos basar parte de esa recuperación de futuro en I+D+i, el capital humano es esencial para poder iniciar, en el momento de la recuperación, un inicio enérgico de la actividad productiva. Dicho de forma simple, no podemos darnos el lujo de tirar licenciados y doctores a la basura. Además del daño concreto de mandar personal al paro"
....Deseamos recordar la frase de Santiago Ramón y Cajal, que en estos tiempos tiene aun mayor sentido: “Lo que el país necesita es plantar árboles y sembrar mentes”. ¡No podemos tirar lo que teníamos ya sembrado!

Como creemos que lo único que no tiene recuperación son las “neuronas muertas”, deseamos, y exigimos desde la autoridad moral que nos da el trabajar en problemas de muy difícil resolución, como son las enfermedades neurodegenerativas (como el Alzheimer o el Parkinson), que esta propuesta de reducción presupuestaria, no se concrete en los términos en los que se nos ha comunicado.

Firmado por los siguientes investigadores principales del Ciberned ( 51 de 58 preguntados): F. Wandosell, J. Ávila, T. Iglesias, J. L. Lanciego, J. A. Obeso, J. Fernández, E. Soriano, J. Berciano, G. Mengod, J. Lopez-Barneo, J. J. Lucas, A. Cuadrado, I. Illa, J. Vitorica, J. J. Vílchez, T. Gómez Islã, J. Alberch, J. Rodríguez, M. Guzman, E. Tolosa, A. Camins, M. Carrión-Vázquez, J. Kulisevsky, J. De Felipe, E. Tolosa, J. Saez Valero, I. Fariñas, I. Torres Alemán, J. De Pedro, M. Rodríguez, C. Vicario, C. Matute, M. L. de Ceballos, A. Sánchez, J. Del Rio, F. Bermejo, F. Valdivieso, J. Romero, A. Gutiérrez, I. Ferrer, V. Ceña, X. Navarro, A. Pérez-Castillo, T. Schimmang, J. Pérez Tur, M. T. Herrero, J. M. Fuentes, M. Vila, R. Moratalla, R. Franco y J. R. Naranjo.

domingo, 4 de octubre de 2009

Lo llaman izquierda y no lo es


Jorge López Ave Insurgente
Mario confiesa que él pensaba que era una persona de izquierdas. Y dice que cumplía a la perfección con el guión. Una breve militancia en el PCE a finales de los setenta, afiliado desde siempre a CC.OO, comprador y defensor a ultranza del diario El País, escuchante de la Cadena SER, votante de IU en toda ocasión, (salvo dos veces que tuvo miedo de la derecha y votó al PSOE), odio visceral a todo lo que huela al PP, opinión formada que Cuba es una dictadura cruel que no deja salir a la gente del país, que Chávez es un populista con tics autoritarios, que el capitalismo con algunas reformas y administrado con ética por buenos gestores progresistas, es el menos malo de los sistemas, y que en Europa en general, y en España en particular, no se vive tan mal. Incluso, para confirmarse, pensaba que dónde iba a vivir mejor su hijo, aún desempleado, que en esta parte del mundo, donde tiene la nevera a rebosar y dinero para salir los fines de semana.


Mario no tuvo una revelación ni cambió por una charla de una compañera de trabajo, ni siquiera por un documental sobre la crisis, que lo dejó insomne una noche entera para que se le movieran las ideas. Fue por todo ello y por más cosas que no nombra, que rompió la burbuja y salió.

Mario dice ahora que estaba equivocado. Que lo engañaron, que se dejó llevar por la comodidad de no pensar. No entiende por qué estuvo afiliado a un partido que renunció a destruir el capitalismo monárquico, a cambio de una legalización que le permitiera sobrevivir a cuatro dirigentes que acabaron apoyando al PSOE. No entiende qué sigue haciendo en CC.OO cuando es un engranaje más del sistema, cuya única función es firmar convenios y paralizar luchas para que haya “paz social”, a cambio de dinero de los Presupuestos Generales del Estado. No entiende qué hace comprando El País y oyendo la SER cuando es una evidencia que pertenecen a una empresa cuya única misión es ganar dinero y que defiende el sistema con uñas y dientes. No entiende por qué no conocía prensa alternativa como Insurgente, Kaos, La Haine o Rebelión. No entiende por qué vota a IU si allí donde puede cogobierna con el PSOE, un partido que ha dado mil veces prueba que lo de “socialista” y “obrero” le viene muy pero que grande. No entiende porque no se bate por Cuba si ha dado muestras de una dignidad invencible, ni porque no se preocupa por saber qué está pasando en Venezuela y cómo se está pariendo socialismo. No entiende por qué no se dedicó un minuto a pensar que la opulencia europea es directamente proporcional a lo que esquilma en el tercer mundo.

Mario piensa en la jugada maestra de este sistema, que vendió como producto “izquierda”, ideas y acciones destinadas a que el capitalismo siga vivito y coleando. Y en cómo dirigentes de esa “izquierda” vendieron todo el bagaje histórico de miles de abnegados militantes, a cambio de una poltrona desde donde hablan de cambiar de a poco para que no se asusten las clases medias. Le agrada haber descubierto la farsa a tiempo.

Por un Estado laico y democrático


MIGUEL HERNÁNDEZ ALEPUZ
Las farmacias no son una tienda más, sino una concesión administrativa. Sin embargo, algunas objetarán por razones religiosas a dispensar la píldora postcoital y no les pasará nada. En un hospital público de la Comunidad Valenciana hay un fisioterapeuta que no atiende a las mujeres; la razón es que es musulmán y su religión se lo prohíbe, y ahí sigue. Médicos aprueban su oposición y luego se niegan a realizar abortos en la pública Ya estoy harto. Las creencias religiosas siempre merecen un trato especial, un cuidado exquisito, suelen ser la única excepción tolerada a la ley. Los ateos tenemos una moral superior a los creyentes precisamente porque no alardeamos de ella (dime de qué presumes...), porque no hay una verdad revelada, porque la Verdad no cabe en un libro, porque aspiramos a la libertad de conciencia y de expresión y no tratamos de convencer a nadie. El Estado o es laico o no es democrático.

sábado, 3 de octubre de 2009

Stop terrorismo fascista


Esta es la triste realidad de las agresiones fascistas en la Comunidad de Madrid, una realidad de frecuente impunidad de aquellos que las cometen: los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se nutren a menudo de elementos que guardan simpatía para con organizaciones o grupos de carácter xenófobo, cuando no forman directamente parte de ellas.


Durante las últimas semanas hemos sido testigos de un escandaloso ascenso de las agresiones perpetradas por elementos relacionados, de una forma u otra, con organizaciones de carácter fascista, agresiones que por otra parte revisten una gravedad funestamente brutal. Ejemplo de ello es el reciente asesinato del trabajador de origen rumano Giovanni Musat en el municipio madrileño de La Cabrera, tras el cual subyacen según los propios vecinos motivaciones racistas y xenófobas; la agresión sufrida por Rafael Santamaría, indigente que trataba de encontrar un lugar donde pasar la noche cuando fue sorprendido por un grupo de neonazis que le propinaron una paliza, debido a la cual ha pasado diez días en estado comatoso con lesiones neuronales de grave consideración, resultado de las cuales ha perdido la capacidad del habla; el caso de Alfredo Albino, guineano miembro de la Federación Panafricanista de España, asaltado por un grupo de neonazis que ni tan siquiera fue identificado por el dispositivo policial que acudió al lugar de los hechos, limitándose cínicamente a pedir los papeles al agredido; el apuñalamiento de un joven antifascista de dieciséis años en las fiestas de Majadahonda; el ataque contra un pequeño grupo de jóvenes durante las fiestas de Alcorcón, armados con porras extensibles y una pistola de perdigones. A la vista queda que los objetivos de las agresiones y amenazas por parte de estos individuos siguen siendo, por una parte, aquellos sectores de la sociedad que se encuentran en mayor estado de indefensión, como trabajadores inmigrantes o indigentes, y por otra parte, a aquellos que dan el paso y adquieren la firme convicción de luchar contra el fascismo y el racismo. Las localidades y distritos mas adinerados de Madrid son actualmente y por norma general, auténticos focos de actividad neonazi.

Esta es la triste realidad de las agresiones fascistas en la Comunidad de Madrid, una realidad de frecuente impunidad de aquellos que las cometen: los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se nutren a menudo de elementos que guardan simpatía para con organizaciones o grupos de carácter xenófobo, cuando no forman directamente parte de ellas. Prueba de ello es la actuación claramente racista de muchos de los controles policiales destinados a la detención para repatriación de los trabajadores inmigrantes "sin papeles", los cuales son tratados comúnmente de forma vejatoria; en los tribunales recaban también velados apoyos en forma de fallos judiciales irrisorios para los agresores, que ni tan siquiera cumplen la totalidad de las penas que se les imponen; los grandes medios de comunicación minimizan y distorsionan la realidad política de estos hechos, presentándolos como aislados, como reyertas entre bandas juveniles. Por otra parte, una parte importante de aquellos que sufren en primer término estas agresiones no llegan a denunciar públicamente estas por temor a posibles represalias. Los ataques, incluso con artefactos incendiarios, contra locales de organizaciones progresistas y centros sociales son sucesos frecuentes que cuentan con la complicidad de los cuerpos policiales, tal y como hemos denunciado anteriormente.

Ante estos infames incidentes, consideramos que la organización y la autodefensa son hoy más que nunca dos de nuestras armas más fundamentales. Por los motivos aquí expuestos, no debemos dejar en manos de las instituciones del Estado nuestra propia integridad física, estamos obligados a ser capaces de defendernos nosotros mismos en primera instancia y a articular una respuesta popular que confronte directamente con los agresores fascistas y las organizaciones y grupos que les alientan y les dan cobijo. Tras estos hechos se deja ver una estrategia de creación de un estado de terror destinado a ganar la notoriedad que pueda servirles para enfrentar el cada vez mayor rechazo popular del que son objeto.

Con el recuerdo de nuestro compañero Carlos, victima del fascismo, más presente que nunca, alzamos la voz con el grito que han caracterizado ya a varias generaciones de luchadores antifascistas.

¡NO PASARÁN!